A mediados de abril de este año recibí mi primera oferta de empleo gratuito como maquillador para un corto de un instituto de Vigo. Se trata de uno de esos centros que, pese a los recortes y a los puteos, sigue contando con docentes vocacionales que todavía creen en su profesión como herramienta para sembrar valores para el futuro, profesionales que invierten energías personales y muchas veces también su propio tiempo libre para que su alumnado encuentre en el centro un ambiente en el que aprender y crecer como personas.
Éste concretamente es el I.E.S. a Guía (en Teis) de Vigo.
Una de las profes que desarrollaban el proyecto del corto, una de las primeras personas que conocí al llegar a España, me ha preguntado si quería estrenarme con ellos. ¿Por qué no? -me dije- Como mucho sale mal...
Éste es el cartel del cortometraje AS XANS que se estrenó ayer, viernes 14 de junio de 2013 en el insti.
Para los no gallegos que quieran profundizar: PROCESIÓN DAS XANS / XÁS
Yo tenía que maquillar únicamente a un chico (Ismael) al que al parecer, durante un paseo en solitario en el bosque, y a raíz de un repentino rayo, le caía una rama en la cabeza. Sobra decir que, por razones de guión, al poco tiempo el mozo la diña.
Un día me acerqué a dicho instituto para conocer a los protagonistas de la película y para hacer un primer experimento de herida. Luego asistí a dos días de rodaje y... le abrí la cabeza al chaval.
Éstas primera tres fotos son de un rodaje en interior: después del accidente los amigos arrastran al chico a un galpón para tratar de socorrerlo.
Mi idea en un principio era que la rama le cayese sobre el lado derecho de la frente causando una hendidura transversal hasta el pómulo, atravesando la ceja... y de paso sacándole un ojo.
Rápidamente y con buenos modales me hicieron entender que no venía a cuento. Sin embargo, como todo es negociable en esta vida, conseguí, el segundo día, clavar una astilla en el joven cráneo del simpático (y paciente) Ismael.

AQUÍ podéis ver el corto, y ÉSTE es el meiquinof (min. 5'56'' el "momento-astilla").
Una vez más he sacado una ración de sangre de mi congelador, pero, sobre todo, una vez más he re-descubierto el gusto de trabajar con esta generación de jóvenes que mucho tiene que decir.
Ah, y el día del estreno, entre nominados, votaciones y premios, hasta me tenían un regalo... y a él sí que le dejaron sacar un ojo.



















